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martes, 26 de enero de 2010

El arte de la guerra (Sun Tzu)

El mítico general chino Sun Tzu realiza en este tratado un compendio de sus conocimientos sobre estrategia militar: "La guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte [...] es forzoso administrarla adecuadamente. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar muestras de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es más querido... "

Hacía mucho tiempo que quería leer este libro pero nunca caía en mis manos un ejemplar. Hasta esta Navidad, en que buscando al azar en una tienda de libros de segunda mano encontré está edición argentina realmente barata.
El librillo (por su extensión) no me decepcionó. Por lo que he investigado incluso hay autores que dudan de la existencia real de este general, pero la obra parece haberse escrito en el siglo VI a. d. C. Dada la antigüedad de los escritos, basados en una tradición aún más antigua parece imposible el grado de madurez de los pensamientos en ellos reflejados. La premisa básica de la obra es que un conflicto armado es sumamente costoso en vidas humanas y recursos económicos por lo que la mejor victoria es aquella en la que ni siquiera hay que luchar. Si no queda más remedio que realizar una campaña, mejor cuanto más corta y sólo se debe entrar en combate si no queda otro remedio o si se está seguro que se va a ganar.
Otra frase muchas veces repetida que me ha impactado es: "la victoria no se alcanza, la victoria se fabrica". Choca lo avanzado de la sabiduría oriental en contraposición con la cultura occidental coetánea grecolatina u otras muy posteriores como la medieval. El resultado de la batalla poco depende del azar o de Dios / o los dioses, sino del potencial, preparación y ánimo de las tropas unidos a la habilidad de los oficiales y el buen hacer del general.
Para el lector moderno es imposible no hacer paralelismos con otro tipo de conflictos más allá de lo bélico por lo que no es extraño que hayan surgido aplicaciones de "El arte de la guerra" para el mundo de los negocios.

Mi calificación: muy bien.

viernes, 20 de febrero de 2009

El gen egoísta (Richard Dawkins)

La evolución más allá de las razas o especies, puede estudiarse desde el punto de vista de los genes. Desde esta perspectiva, los seres vivos individuales no somos más que máquinas biológicas programadas como recipientes de genes con el objetivo último de transmitirlos a la siguiente generación. Todas nuestras acciones, incluso las presuntamente altruistas responden al egoísta y único fin de nuestros genes: perpetuarse infinitamente.

Este libro de divulgación lo devoré hace cuatro o cinco años, y no veo mejor momento para comentarlo que el mismo mes en que se cumplen doscientos años del nacimiento de Darwin.
Dawkins es un etólogo (estudioso del comportamiento) y enfoca la evolución de un modo que convierte a todos los seres vivos (incluyendo a los humanos) en autómatas fruto de miles de millones de años de mejora selectiva de los mecanismos de conservación y transmisión de los genes.
Para encontrar un punto de partida totalmente mecánico se enuncia la teoría del replicador: en cierto pasado remoto, surgió una molécula (de hecho podrían haber sido varias) con la capacidad de copiarse a si misma a partir de elementos químicos que se hallasen en su entorno. Si sumamos a esta molécula autocopiada miles de millones de años, que de vez en cuando se producen errores en las copias y que la molécula más eficiente al propagar sus copias sería la que se terminaría imponiendo llegamos al ADN, que a su vez se protege de agresiones externas cubriéndose de capas de proteínas que cada vez van poseyendo funciones más complejas y alcanzamos la célula... más millones de años, más errores en las copias y más selección natural sobre esas copias acaban llevándonos al espectro de todas las formas de vida que conocemos hoy en día.
Otra idea central del libro es la de que, por muy altruistas que consideremos algunos comportamientos animales (incluyendo de nuevo a los humanos) realmente son actos egoístas de nuestros genes ya que se muestra que aunque puedan perjudicar a un individuo concreto, son positivos para la perpetuación de los genes. Por ejemplo: el líder que defiende la manada, realmente está asegurando la supervivencia de muchos individuos con una proporción de genes muy parecidos a los suyos, ante lo cual la pérdida de su propia existencia individual es un pequeño sacrificio que asegura la transmisión de esos genes a futuras generaciones.
Así se explican hechos tan diversos como la diferenciación entre sexos (muy marcada en algunas especies) o las diversas estrategias usadas por los animales para sobrevivir.
A medida que avanza el libro, la estabilidad se presenta como el factor que determinará si una mutación tendrá éxito o no, es decir, la evolución se muestra como consecuencia de un sistema matemático enmarcado en la Teoría de Juegos (sí, esa que desarrolló el matemático John Nash, en quien se basó la película "Una mente maravillosa").
Todo ello se explica de manera asequible al público en general y con numerosos ejemplos de características físicas o de comportamientos de especies animales que ilustran de manera muy clara las tesis expuestas.

Personalmente, es uno de los mejores libros de divulgación que he leído y creo que es una obra indispensable para todo aquél que quiera conocer la evolución desde un enfoque diferente al expresado originalmente por Darwin.

Mi calificación: muy bien

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