
martes, 26 de enero de 2010
El arte de la guerra (Sun Tzu)

domingo, 29 de marzo de 2009
Un día de cólera (Arturo Pérez-Reverte)

viernes, 17 de octubre de 2008
Los hijos de Húrin (J.R.R. Tolkien)
Húrin, señor de la casa de Hador de la tierra de Dor-Lómin parte hacia la guerra para unirse con sus hombres a los ejércitos de los reyes de los elfos contra las huestes de orcos de Morgoth. En su casa deja a su esposa embarazada y a su hijo Túrin.La gran batalla termina en desastre y el pueblo de Dor-Lómin es esclavizado por los hombres aliados de Morgoth, por lo que la esposa de Húrin envía a Túrin al reino guardado de Doriath con la esperanza de que allí sea cuidado y escape del negro destino de su familia.
Esta es la tercera versión que leo de la misma historia: la primera aperece de forma muy resumida en un capítulo de El Silmarillion y la segunda se publicó en los "Cuentos Inconclusos". Christopher Tolkien continúa rebuscando entre los manuscritos que dejó su padre y encontrando excusas para seguir explotando el filón comercial. Estoy seguro de que si J.R.R. Tolkien se levantase de la tumba se enfadaría mucho: si no publicó este material en vida es porque pensaba que aún no estaba lo suficientemente elaborado como para que saliese a la luz pública.
La historia que cuenta el libro es una versión desarrollada de la que los fanáticos de la Tierra Media hemos leído en el El Silmarillion.
A aquellos lectores que hayan disfrutado con El señor de los anillos, este cuento puede servirles de introducción al duro Silmarillion (yo las dos primeras veces que lo leí andaba bastante perdido con tantos nombres e historias entrecruzadas contadas a gran velocidad). Pero que nadie se espere un cuento parecido a El Hobbit, estas historias de la Primera Edad son mezcla de la mítica tragedia griega con matices que, en ocasiones, me recuerdan a la mismísima Biblia.
Este libro no lo califico por dos razones: con Tolkien me es imposible ser imparcial, por otro lado no es totalmente obra de J.R.R. Tolkien sino más bien un monstruo de Frankenstein creado por su hijo Christopher a partir de retales.
domingo, 14 de septiembre de 2008
El ocaso de Bizancio (Salvador Felip)
Constantinopla, capital del decandente imperio bizantino, se prepara a principios del año 1453 para el asedio de las ingentes tropas del joven sultán otomano Mahomet II. La desesperada llamada de auxilio a las naciones cristianas obtiene una escasa respuesta y sólo llegan unos cientos de italianos acompañados por algunos aventureros como Francisco de Toledo, castellano que dice estar emparentado lejanamente con el mismísimo emperador.Si en la última entrada comentaba una novela sobre la decadencia del imperio romano de Occidente, ahora le llega el turno a los últimos días del imperio oriental unos mil años después.
Se trata de una novela muy exhaustiva en cuanto a los hechos históricos, en especial el transcurso del asedio. Como aficionado a la historia y conocedor de las descripciones "oficiales" de la batalla creo que es una versión novelada bastante fiel, con una explicación elegante al por qué del descuido que comentieron los bizantinos dejando entreabierta una de las puertas de sus inexpugnables murallas.
Sin embargo, he echado en falta dos cosas: un poco más de relieve en la caracterización de los personajes (muchos de ellos son meros estereotipos, con la salvedad de la esclava turca, que para mí es el personaje más elaborado de la novela) y por otro lado, el manejo de los tiempos creo que podría haber desembocado en un final, que aunque ya conocido, llegase a resultar más trepidante.
Otra objeción que le pongo es la historia de amor entre el castellano y una mujer de la corte, demasiado ideal, poco creíble si se atiende al supuesto tormentoso pasado amatorio del hispano.
En definitiva, un libro de factura correcta para aquellos lectores que deseen saber cómo acabó sus días el Imperio de Bizancio.
Dato adicional: según he leído en el blog del autor, éste prepara otras dos novelas sobre el tema bizantino. ("El ocaso..." es su primero obra).
Mi calificación: interesante.
viernes, 5 de septiembre de 2008
La espada de Atila (Michael Curtis Ford)
En el año 409 dc. el pueblo nómada de los hunos y el imperio romano entran en contacto y sellan una alianza. Atila, sobrino del rey huno y Flavio Aecio, hijo de un gran general romano son entregados como rehenes a la otra parte para garantizar el pacto. Cuarenta años después, ya en sus respectivos pueblos, Atila y Aecio vuelven a encontrarse. Esta vez como rivales.
Típica novela histórica sin grandes pretensiones literarias. La narración mantiene un buen ritmo que hace la lectura entretenida, pero la trama no llega a apasionar. El estilo es sencillo y directo, donde la evolución de los protagonistas, Aecio y Atila (por este orden, a pesar del título) conduce al lector hacia el inevitable enfrentamiento final. El mayor valor de esta novela creo que está en la humanización de Atila y en los conocimientos que aporta al lector sobre la convulsa época final del imperio romano.
Mi calificación: interesante.